martes, 22 de julio de 2014

Primer Tico al Madrid

La verdad que Keilor Navas, el  formidable arquero de la selección de Costa Rica, el mejor del Mundial, está pasando por un momento extraordinario de emotividad al haber sido contratado  por el Real Madrid, convirtiéndose de esta forma, en el primer tico en jugar en el Real Madrid. Así, como hace muchos años, hubo otro tico, Nelson Morera, que jugó y muy bien, además de anotar goles, en el Barcelona, allá por los años 1934 y 35, Imaginen hace 80 años, en la época de Ricardo Zamora, de Ricardo Saprissa, fundador del equipo. que jugó con Zamora y Orriols, recordado técnico, que también fue un buen técnico en Venezuela. 
Lo curioso del arquero tico, Navas, que la temporada pasada realizó una extraordinaria campaña en el Levante, sorprendió a todos los medios, cuando se especulaba que era el Atlético de Madrid, Mónaco y otros quién se lo iba a llevar. Pero, al final, cayó en las garras merengues. ¿Qué harán  ahora con Casillas y Diego?
Esto produjo un enorme jolgorio en el fútbol costarricense, en dónde se crió y se hizo grande Navas, precisamente en el Saprissa, el mejor equipo de  Costa Rica y uno de los  mejores de América Central. En los años 1956-59, en que allí viví y jugué al fútbol, el cuadro morado, esos son sus colores, era un espectáculo. Los once integrantes lo eran también del seleccionado nacional. Una maravilla. Curiosamente, tenían un arquero, el Flaco Pérez que, por aquel entonces, también  estuvo a punto de firmar en el Madrid.
 A mí me alegra mucho este fichaje, por lo que supone para este gran arquero y también  para el fútbol costarricense que fue la gran revelación del Mundial de Brasil. Más allá de lo mucho que quiero a ese pequeño y querido país en donde viví tres años imborrables. Y a dónde me fue a buscar mi inolvidable amigo, René Hemmer para llevarme a Venezuela y convertirme en venezolano. Qué lindo.  

martes, 15 de julio de 2014

Siempre fue el ganador

 Desde que se inició el Mundial de Brasil, el flamante  Campeón Mundial, Alemania, siempre fue el ganador, aún igualando, como contra Ghana, porque siempre presentó un fútbol esquemático, práctico, ordenado, serio, programático y desde el que siempre se esperaba una respuesta, como con ningún otro se pudo dar. Un ilustre Campeón. Le devolvió a Europa la grandeza de su respeto, porque ya los europeos son ganadores en América, algo que nunca antes habían alcanzado y que los germanos lograron merecidamente ante uno de los grandes forjadores del fútbol de América, como son los argentinos, razón más que suficiente para comprender el enorme mérito del fútbol alemán que, por eso mismo queda escrito, con letras de oro en la historia del fútbol mundial. 
El juego respondió, claramente a todo lo que se había  pronosticado. Una Alemania fuerte y vigorosa en el manejo y mando del balón, con un fútbol de todos para todos, ordenados y mandones, frente a una Argentina que, por la ausencia de medio campo que no tuvo nunca desde que se inició el Mundial, a excepción de Mascherano, más para defender que para atacar, trató de cerrar espacios con una defensa fuerte y unida que aguantó hasta la prórroga. Y  aguantó bien. 
Y es que en los alemanes todo funcionó como esperaban. Su espíritu colectivo fue fundamental, recuperando, tocando y organizando. Claro, sus rivales los ayudaban renunciando al medio campo y a los espacios abiertos, al contrario de cuando eran los argentinos los que llevaban la iniciativa, porque ahí mismo los germanos cerraban filas atrás con una defensa fuerte, rápida y contundente. Estupenda. 
En esas alternativas se fueron sucediendo los dos tiempos y, en honor a la verdad, si bien Alemania fue más, Argentina no fue mucho menos, porque las dos ocasiones más claras y definitivas para determinar el desenlace las tuvieron Higuain y Palacio que desaprovecharon increíblemente. Sin duda que eso hubiera determinado el cambio del título, pero el fútbol es la realidad de lo imprevisto, tal como se desarrolló en estas dos jugadas. 
Al final la prórroga determinó la  auténtica verdad, el golazo de Gotze fue espectacular, como la escapada de su compañero, Schürrie, para servirle la pelota, luego de una tremenda galopada. Ahí se acabo la historia. Pero Argentina debe sentirse orgullosa, porque fue muy honesta en su esfuerzo, luchando contra las adversidades, Di Maria, su motor lesionado cuando más lo necesitaban, lo mismo que el Kun Agüero, que cuando jugó tampoco estuvo a su nivel, lo mismo que Higuain, Lo mismo que Palacio.

miércoles, 9 de julio de 2014

Fue una cura de humildad

Desde que se inició el Mundial  el seleccionado de Brasil, con Filipao al frente y escoltado por todo el país, vivían en una nube alarmante de  grandeza.  Incluso, mirando  el  pasado, 64 años atrás, suponían que eso no volvería a suceder. Y,  que curioso, lo que ocurrió fue peor. 

Afortunadamente, fue una cura de humildad, que les hará un gran bien de cara al futuro. 
Incluso, los medios, de Brasil y de todo el mundo, hasta se creían, por lo que fuera, por simpatía o por respeto, se sentían identificados con esa nube. Y, la verdad, aquí, en este diario, siempre nos sentimos confusos en cuanto a ese favoritismo, ya que sus acciones en el terreno de los hechos, discrepaban de todo favoritismo. 

Felipao puso a sus jugadores a buscar la mayor fuerza posible de la ciencia de la motricidad humana, pero tan sólo en un juego, contra Colombia  surtió efecto, más por la actitud del árbitro y la pasividad por instantes del cuadro colombiano que por la capacidad de juego de los brasileños. 

Bien es cierto que Brasil jugó todo el Mundial con diez jugadores, porque Fred fue una nulidad, pero mucho más  cierto  es que, a excepción de Neymar y los dos centrales el resto del conjunto no existió ni para jugar un Mundial ni mucho menos para aspirar al título, con todo y que desde hace un año Filipao no paraba de alabarlo y alabarse él mismo. 
En este diario, anticipamos el día del juego que sí, que iba a ganar Alemania, no por ese disparate de goles, pero si porque el seleccionado germano es muy superior, en juego, presencia, potencia y, por eso mismo se hicieron dueños del juego, apenas se inició. Por si fuera poco, la ausencia de Neymar y Thiago se notó mucho, aunque con ellos también hubieran perdido. 
Para Brasil no es solamente que le hayan ganado por semejante tanda de goles, es porque además de justificarlo con goles, sus contrarios, les valió para denunciar a lo que hasta ese momento era la mentira de su fútbol y la mente confundida de su director técnico quien además de que no tenía equipo él, también, con  sus cambios no le quitaba el cascabel al gato. Un drama. 
Además este despelote goleador le viene muy bien a Brasil y sobre todo a los medios para que, de una vez por todas, no vivan de las miserias escandalosas de que por haber parido tanta  grandeza futbolística, los Pelé, Garrincha, Tostao, Gerson, Jairzinho, Zico, Sócrates, Toninho Cerezo, Ronaldo, Ronaldinho, Junior, Falcao, y muchos otros monstruos más, tengan, por eso mismo, la obligación de seguir ganando por ese tremendo pasado, más que por la realidad de su pobreza futbolística actual.

lunes, 7 de julio de 2014

El Fútbol no miente

Sin duda que este apasionante Brasil-Alemania que se disputa hoy, está rodeado de una enorme serie de especulaciones, sobre méritos y desméritos, sobre pasado y presente, sobre ausencias y pertenencias, sobre todo aquello que se quiera justificar como ausencia de lo imprevisto. Pero, al final, acuérdense, el fútbol no miente. 
Y precisamente por eso, porque el fútbol no miente es por lo que consideramos que hoy, más que nunca, cuando Brasil está más obligado que nunca a ganar, por todas las razones que se puedan considerar, sin embargo, la verdad del futbol, por lo menos por lo que hemos visto hasta ahora, sitúan a los alemanes como favoritos para pasar a la final. 
Me alegraría  mucho más  que pasara a jugar la final Brasil, pero, precisamente por eso, porque el fútbol no miente, creo que serán los germanos los que saldrán adelante. Y es que los brasileños me acostumbraron a verlos jugar y a verlos ganar de una forma tan  maravillosa y ejemplar que, viéndolos jugar ahora, como los vi en este Mundial, me asusta. 
Aunque, eso sí, por la forma despiadada en que buscaron a Neymar, desde el inicio, para tratar de romper su creatividad y talento en el orden de funcionamiento del seleccionado, también hay que considerarlo meritorio a su favor, más allá del hecho de que, sin la menor duda, Brasil desde el comienzo del Mundial está actuando con diez jugadores, porque lo de Fred es un insulto. 
Sumados estos motivos, que supondrían, en la buena onda, unos grandísimos valores, se podría creer que sí, que Brasil es mucho más de lo que  realmente ofreció y que, por esas mismas circunstancias, podríamos tener la ilusdión de una explosividad fructífera  que sirviera para alimentar la esperanza de una milagrosa explosión de grandeza. Pero, es que nos cuesta tanto trabajo creerlo, si Francisco fuera brasileño, quien sabe.
Está claro  que Brasil sabe quién es Alemania y, por lo mismo, cómo tendrá que explosionar, pero es que los alemanes siguen siendo ellos mismos, más  allá de lo que puedan pensar o creer sus contrarios. Alemania es una potencia. Es inmenso el poder de creencia en ellos mismos. Es por eso que siempre llegan tan lejos. 
Es verdad que tienen un gran equipo de nombres: Neuer, Hummels, Lahm, Schweinsteiger, Ozil, Müller, Kroos, Götze, Klose…pero es que además se mueven y manifiestan como hombres más que cómo nombres, edificando una estructura inmensa de poder futbolístico. Es una maquina de fuerza templadora que no se agota nunca. Siempre tienen un algo más.

domingo, 6 de julio de 2014

Prórroga y Penales

Alemania, tal como pronosticamos, venció a los franceses. Y de esta forma clasifica por cuarta vez consecutiva para las semifinales de un Mundial. Impresionante. Aunque en este juego, la verdad es que lo empezó bien, pero estuvo muy a punto de concluirlo mal.
Fue vencedor, pero no demostró sus valores.Y, los franceses, en la segunda parte fueron más que ellos, lástima que su hombre decisivo, Benzema, en esta oportunidad estuvo ausente, pero con todo ello los galos tuvieron una oportunidad, en el minuto 34 que el arquero, Neuer,  una vez más salvó. 
Se puede decir, sin temor a equivocarnos, que a este juego como a la casi mayoría de los que se han disputado en los octavos, le faltaron la prórroga y los penales, ya que los dos seleccionados merecieron concluir igualados en el desenlace, si establecemos, honestamente, los méritos y defectos de los dos. 
Alemania sentó a Gotze inicialmente, error mayúsculo, porque  al dejar a Müller y Klose arriba, dejó cojo el  ataque, ya que aunque ambos son goleadores, no saben encontrarse porque los seduce el gol más que el compañero. Por eso andaban perdidos y terminaron  sin encontrarse. 
Como sería que el gol lo tuvo que anotar un defensa, Hummels. Y mientras Francia buscaba a Benzema, éste se convirtió en el hombre invisible, casi todo el juego hasta el minuto final que, apareció pero Neuer lo volvió otra vez invisible. Los alemanes jugaban más, porque estaban muy bien cerrados atrás y los galos seguían buscando al hombre invisible. 
La segunda parte, Francia fue más que Alemania, pero no encontraron el gol. Valbuena tampoco estaba afortunado, aunque en el minuto 33 Neuer le sacó un pelota que llevaba sello de gol. Alemania se desmejoró atacando y se  agrandó defendiendo. Y eso la salvó. Los galos tenían en Griezmann su hombre más desequilibrador arriba, Valbuena apenas y Benzema no se veía, claro. Francia cayó honrosamente. Su medio campo y su defensa dignificaron  su esfuerzo.
En cuanto a Brasil, ocurrió todo lo que les habíamos pronosticado, que Colombia lo iba a tener muy difícil, porque este Brasil  no juega fútbol, pero lo peor para sus rivales, es que tampoco deja jugar al contrario. Así se lo hicieron a los colombianos, siempre acostumbrados a que Brasil los dejara tocar. Esta vez, ni la flauta.

jueves, 3 de julio de 2014

Resucita o Muere

Llegó el día de la gran verdad para Felipao Scolari y su gente. Hasta ahora vivieron de rentas, pero se les acabó el crédito. Hoy tienen que pagar al contado. Y nada  menos que, ante un rival, Colombia, que está jugando como los rosas, si es que  las rosas, con su hermoso olor juegan de esa manera. Resucita o muere.
Curiosamente el rival que hoy tiene enfrente Brasil, por la forma en que está jugando puede hacerle un favor al juego rácano brasileño por una razón elemental, siguiendo el proceso de la ciencia de  la motricidad humana que dice, ese gran maestro portugués, Manuel Sergio. Y es que el hombre, cuando le falta fútbol, tiene que ser más hombre todavía. 
Colombia va a salir a jugar, tocar, a crear, a buscar el gol por el fútbol, ante un rival que lo buscará por todo, incluido el fútbol, si le sale (léase Neymar y Oscar). Los brasileños tendrán a su favor el ambiente. Su lucha, su amor propio, es decir, la motricidad humana, eso que tuvo el Atlético de Madrid. 
Los colombianos siempre recurrirán al toque, al juego, para ellos es una diversión, pero tendrán un gran problema enfrente. Y ese serán ellos mismos, por la presión que sentirán ante un equipo al que estaban acostumbrados a jugar, porque los dejaba jugar. Ese era Brasil cuando así era. Pero hoy no, hoy será un equipo furioso, que romperá todas las normas para lograr un propósito como nunca antes lo había conseguido. Y ahí estará la clave del juego.
Hoy, más que nunca los Thiago  Silva y David Luiz tienen que ser más grandes que nunca, y los laterales, sobre todo Dani Alves tienen que despertar. Y los medios, si tienen que correr para tapar tanto hueco, mientras Williams debe ser de la partida en el medio campo para producir y ayudar a Oscar, de manera que Neymar y Hulk tengan camino libre. No hablo de Fred, porque me lesiona. Colombia es favorito por juego. Brasil por historia. 
Para que nada falte, otro tremendo juego será el que disputen Alemania y Francia. Y en este sí, claramente, me voy a favor de los  alemanes por cuánto me parece mejor seleccionado que el francés, en todas sus líneas, empezando por el portero, Neuer, que es un fenómeno.