El famoso dirigente del fútbol argentino Julio Grondona, presidente de la AFA y Vicepresidente de la FIFA, fue un buen amigo, tuvo siempre muy buenas relaciones con Venezuela y fui testigo muchas veces, sobre todo en la época de René Hemmer. Su muerte fue muy sentida en el mundo del fútbol. Un destacado periodista catalán, Pérez Rozas cuenta que un gran amigo de Grondona, el “Ramsés II del fútbol argentino”, se inspiró en este pasaje del Imperio Egipcio para regalarle, hace algunas décadas, un sello de oro –explica Pérez de rozas-- al presidente de la AFA que, este lució hasta que hace unos años falleció su amada esposa, Nélida.El sello, cuenta el colega, no lucía piedra preciosa alguna, sino una inscripción en mayúsculas en la que se podía leer “TODO PASA”, en una clara alusión a lo mucho, malo, bueno, justo e injusto y perjudicial y beneficioso que pasa en el fútbol y en la vida. El día que murió su esposa, señalan, Grondona se sacó el anillo y lo guardó en el cajón de su mesita de noche, “porque esto sí que no volverá a pasar”, cuentan que dijo como para justificar su actitud. En Venezuela, también todo pasa o pasará, en el fútbol y en la vida, es ley de la propia vida venezolana, aunque como dijo el gran Machado:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios: