Así fue en realidad. Lo habíamos adelantado, sobre el jugador colombiano que, tendría problemas y, ya ven, contra el Atlético de Madrid otra vez más lo tomaron como cabeza de turco, cuando como se pudo ver, había otros jugadores inferiores a él, a los que ni siquiera los tocaron.
Desde que llegó, el colombiano no juega a sus anchas, porque no lo dejan jugar. Y es que el colombiano tiene una enorme mentalidad colectiva, no juega sólo para él, sino que jugando para él, lo hace para todo el equipo, como lo ha demostrado desde el primer encuentro que disputó con el Madrid.
Lo que ocurre es que el Madrid juega o estaba jugando, para dos hombres, Cristiano Ronaldo y Bale. El balón ,siempre de un lado para otro, en la defensa o en el medio campo, sin sentido de juego, sino de circunstancias. Y, de repente, pelota para Cristiano Ronaldo o para Bale, para que corran, salgan como flechas para el marco contrario y, a partir de ahí que alguno de estos dos invente el gol o lo haga. Ese es su fútbol.
Contra el Atlético de Madrid, el primer tiempo del Madrid fue magnífico, con un James moviendo el equipo por toda la cancha, con disparos al marco estupendos, de milagro no vino el gol. Pero, luego, en el segundo tiempo, quitaron a James y quitaron a Kroos, los dos dueños del juego. Entró Cristiano a correr y se acabó el Madrid.
Y es que quitar a James y no a Benzema o a Modric y que dejen al equipo sin timón, sin orden, sin funcionamiento, es una amargura. Creo que, el colombiano, por lo que sea, y luego de todo lo ocurrido hasta ahora tendrá que luchar mucho, además contra las injusticias para poder demostrar su enorme calidad.