sábado, 31 de mayo de 2014

BRASIL 64

Ya estamos  a la vera, verita, vera de Brasil 64, le endosamos este número porque, como ustedes saben, se cumplen con este Mundial sesenta y cuatro años del celebrado en el 50 en tierras brasileñas, si mal no recordamos. Y, por eso, precisamente vamos a tratar de recordarles  lo más  destacado de las 19 ediciones anteriores cuando entramos en el XX . 

El equipo Uruguayo, campeón mundial en 1950
El primer gran ganador fue Uruguay que, en el  de 1950, celebrado  en Brasil, los brasileños hicieron un calendario en el que por única vez en la historia de las semifinales de los Mundiales se jugaban los encuentros por el sistema de todos contra todos y no  por eliminatoria  directa. De esa forma, Brasil si perdía un juego, todavía tenía oportunidad de jugar otros dos más y recuperarse. Lo tenían todo preparado. 

Fue así como, al llegar a la final, los brasileños tenían cuatro puntos, victorias sobre Suecia y España y los uruguayos tres, triunfo sobre Suecia y empate con España. De tal manera que, cuando charrúas y brasileños entraron al Maracaná a jugar la final, Brasil tenía tan sólo que empatar para ser campeón y los uruguayos no les quedaba otra que ganar. Una injusticia. 

Pero, con todo eso, los uruguayos que, además empezaron perdiendo, ahí mismo dejaron la vida en el terreno de juego, con  su capitán Obdulio Varela al frente, y derrotaron sensacionalmente a su rival, en un estadio con doscientos mil brasileños que vieron conmovidos con su selección, con todo a su favor, perdía el título  ante los bravísimos uruguayos. 

Se puso de manifiesto en este juego la grandeza  del fútbol uruguayo al lograr el mayor mérito de un seleccionado en una final  de un Mundial en toda su historia para imponerse a su contrario, haciendo causa común con aquel célebre dicho de que “En el fútbol es más importante el hombre que  el futbolista”.  El segundo gran mérito se lo contamos en nuestro  próximo stop.

lunes, 26 de mayo de 2014

Ganar la Champions

          Cuando se obtiene un triunfo, y sobre todo un triunfo  tan  sensacional  como lo es ganar la Champions,  y por si fuera poco, en su décima edición, entonces no hay  que recurrir ni a la suerte, ni a las ocasiones  favorecedoras, ni al cansancio del rival ni, incluso al hecho de que ese rival fuera el Atlético de Madrid, reciente Campeón de la Liga española. O que el Real Madrid, lo lograra dos minutos antes de que terminara el juego, para luego ir a la prórroga y destrozara su contrario. 
          Nada de eso, el cuadro merengue ganó por lo que es, por lo que significa ser un grande del fútbol mundial, porque su nombre está avalado por una y mil batallas, porque además, no se olviden, en el fútbol  lo importante es la victoria, más allá de que los goles para obtenerla tengan que tener minutos de juego. Nada de eso, porque eso es una mentira. En el fútbol no importa en qué  minutos se obtengan los goles, lo fundamental es conseguirlos sin medir el tiempo, se miden los goles. Ni tampoco que haya necesidad de prórroga, ni siquiera de tener que lanzar penas máximas para decidir. 
         Estas es la gran exigencia del fútbol, para la que hay que estar  debidamente preparado. Y el Madrid lo estuvo, pues sin jugar bien, sino además mal, con el marcador  en contra la mayoría del juego, nunca  dejó de ser el equipo que es y, naturalmente, su rival, por saberlo, se ahogaba más por saberlo que porque cuadro merengue lo acosara por calidad, sino por lo que su nombre representaba. Ahí murió el Atlético, injustamente, si se quiere, por morir así, pero es justo reconocer que murió con las botas puestas. En el fondo el mundo del fútbol estaba con ellos, los colchoneros, por  la  humildad de sus jugadores. De manera, pues que, honor  al campeón de la décima y respeto al subcampeón.

 LAS MIL Y UNA FUTBOLERÍAS 

         CASILLAS:  Cuando  Casillas, el arquero del Real Madrid le demostró a su equipo y afición que para ganar campeonatos no hacía falta marcar goles, sino tan sólo evitarlos, entonces se dieron cuenta, los madrileños,  que en la puerta merengue tenían un enorme tesoro, tanto que su valor no tenía precio Y es que si se pagan tantos millones por anotar goles, con mucha más razón, todavía,  se deben pagar para quien no los deja meter. No es raro, por eso, que le llamen San Iker, primero por considerarlo un santo en el arco madrileño y luego porque es su nombre.

lunes, 19 de mayo de 2014

Triunfo del Atlético de Madrid

EL MUNDO DEL FÚTBOL  se quedó impresionado por el enorme triunfo del Atlético de Madrid en el Camp Nou  al conquistar el título de Campeón frente al Barcelona en un partido preñado de emoción y desbordamiento apasionado y como bien señalé en mi columna del diario El Universal, de Caracas: “ El Simeone Agnóstico”  hizo causa común con su “Sabiduría Agnóstica”, cuando dice aquello de “Si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Conócete a ti mismo.”Y así fue como el mundo del fútbol se puso de rodillas ante el triunfo colchonero, mientras Argentina debe  sentirse orgullosa porque los dos técnicos  de ambos cuadros no en balde son argentinos de pura cepa, aunque  el Cholo haya sido, sin duda alguna,  el que recogió los más hermosos y clarificados calificativos  de su hermenéutica  grandeza deportiva.
Con todo y que, como también dijimos en el diario caraqueño, se les lesionaba, no más iniciarse el juego, el gol de su equipo, Costa y el cerebro dibujador de  su fútbol, el turco Ardá. Y, por si fuera poco los catalanes por intermedio del chileno Alexis se adelantan en el marcador  con su tremendo gol. Pero, el  uruguayo Godín, imitando a su paisano Ghiggia en el Mundial  del 50, al anotarle a Brasil, el gol del Maracanazo, logró también, como su paisano, entrar en la  leyenda del fútbol  con su espectacular gol para darle el título a los colchoneros. MIENTRAS  TANTO EL DRAMA LIGUERO ESPAÑOL concluye con la pérdida de categoría en la Liga de tres equipos de reconocido prestigio: Betis, Osasuna y Valladolid que tendrán que jugar la próxima temporada en la Segunda División y, por eso mismo, volver a luchar para recobrar la categoría perdida. EN UNA CATEGORIA en la que el Deportivo de A Coruña  no acaba de parir  cuando casi tiene  a su alcance  el título, seguido por  el Eibar, que es el otro favorito y Las Palmas, PARADÓJICO: En el fútbol español hay periodistas que, por la forma que escriben, dan la impresión de que  alguno de ellos ha tenido algún  cargo dentro de algún club, y otros que sí que parecen que lo tienen. . MEJOR FUTBOLISTAS DE AMÉRICA: En esta historia que, desde 1971 hasta 1992,  hice en el diario El Mundo, de Caracas, el defensa central chileno, Elías Ricardo Figueroa, ganó sensacionalmente, tres  años consecutivos, ese galardón, en 1974,75 y 76. Y además como defensa que,   en todo el resto de los años, este galardón sólo fue obtenido por delanteros. Que grande este chileno, a quien visité en Santiago de Chile y me quedó un hermosos recuerdo de él y de su familia.

miércoles, 14 de mayo de 2014

BIENVENIDOS

 La verdad , que  no sé  cómo empezar, en principio porque ,pienso que, iniciar un blog, así de repente, en cierto modo  no deja de ser un atrevimiento,   sobre  todo  para todos aquellos que me desconocen, aunque en el fondo espero y así mismo lo deseo que, a media que me vayan leyendo espero que no sea tanto el atrevimiento, aunque nada más sea, para establecer  una buena comunicación de ideas o entendimientos, luego de llegar a acuerdos con ellas, o ellos.  
    Sean, pues, queridos amigos, bienvenidos, todos aquellos que,  de una u otra manera  se vayan acercando  a mis inquietudes  comunicativas que, por cierto, ya otros  buenos amigos conocen. Y es que el título de Dribblings es el nombre de una columna de fútbol que durante muchos años escribí en el diario El Mundo, de Caracas, de ahí que en toda Venezuela ya sea conocida, no en balde llevo viviendo 53 años ese querido país, soy venezolano, aunque ahora por motivos familiares estoy residiendo en A Coruña, España. 
     Además de Venezuela  mi identidad con toda Latinoamérica es muy grande por cuanto la recorrí muchas  veces por mi profesión de periodista y narrador de fútbol, durante  todos esos años, lo que me valió para hacerle un hermoso  reconocimiento, en  todos esos países, además de haber vivido durante tres años en mi recordada y amada Costa Rica, un jardín de América Central. 
     No he  dejado más que amigos en todos esos lugares, por el cariño que todos me ofrecieron, empezando por el periodismo que tanto me ayudó a concebir  la amistad y la grandeza  de  los goles y sus bellas jugadas al compás de los grandes y emotivos momentos que me fue ofreciendo mi profesión.  A partir de ahora,  durante  todas las semanas iré comentando en mis  blogs todo aquello que  el  fútbol me fue enseñando  como arte o poesía, más allá de las contradicciones que ese mismo fútbol nos va proyectando  con sus chocantes variantes.  
    Para empezar, el del día de hoy, es  natural que lo empecemos  con ese enorme choque que se disputará  el próximo sábado a las seis de la tarde, en el  Camp Nou  entre el Barcelona y el Atlético de Madrid. Y es que se decida  la Liga española. Y se decide en un solo juego, en noventa minutos, ni siquiera habrá  prórroga ni lanzamiento de penas máximas. Tiene que haber un ganador, el Barcelona o un empatador, sin necesidad de ser ganador, porque la igualada le lleva para campeonizar.Dramático hermanos. Quién merece ganar, pues para el que escribe, de acuerdo a la temporada  que hicieron los tres mosqueteros de este año del fútbol español, los colchoneros  son mis favoritos, por una simple “sabiduría agnóstica”: “ Si no hallas dentro de ti aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Conócete a ti mismo”. Ese fue  el pensamiento que les inculcó y así lo  entendieron, el Cholo a sus jugadores. El Barsa tiene la ventaja  local y que Messi, que no anda bien, se repente haga   alguna de las suyas y cambie el  panorama del juego.  Sólo si la pulga despierta de su letargo los azulgranas serán campeones, de lo contrario los colchoneros serán los grandes ganadores de esta Liga, además de ganársela también al Madrid que ya está con la mente en Lisboa para devorarlos.